La ciencia de la luz roja
02
Capítulo 2

Longitudes de onda

No toda la luz es igual

Qué es una longitud de onda

La luz viaja en ondas, y la distancia entre una onda y la siguiente se llama longitud de onda. Se mide en nanómetros (nm), que es una millonésima parte de un milímetro. Cada longitud de onda es un color distinto: el ojo humano ve desde unos 400 nm (violeta) hasta unos 700 nm (rojo). Por encima de los 700 nm empieza el infrarrojo, que no vemos pero sí llega a la piel.

La longitud de onda define dos cosas fundamentales: qué células la absorben y hasta qué profundidad llega. Por eso no da lo mismo un color que otro. Una luz azul y una luz roja con la misma potencia hacen cosas completamente distintas.

Hasta dónde llega cada luz
Azul415 nm Amarilla590 nm Roja630–660 nm Infrarroja850 nm Epidermis Dermis Tejido profundo
Esquema ilustrativo: a mayor longitud de onda, mayor profundidad. La infrarroja se marca punteada porque no se ve.

Rojo (620–660 nm): el corazón del tratamiento

Es la longitud de onda más estudiada para el cuidado de la piel. Llega hasta la dermis, la capa donde están los fibroblastos que producen colágeno y la red de vasos sanguíneos. Es la que estimula el colágeno, activa la circulación y calma la inflamación.

Si un dispositivo dice "luz roja" pero no especifica los nanómetros, desconfiá. Lo que buscás es un número entre 620 y 660 nm.

Infrarrojo cercano (810–850 nm): la luz que no se ve

El infrarrojo cercano (en inglés, NIR) no se ve, o se ve como un brillo rojo muy tenue. Penetra más profundo que la roja, por lo que complementa su trabajo en las capas inferiores de la piel y en los tejidos de sostén.

En los estudios clínicos sobre rejuvenecimiento, los mejores resultados suelen aparecer combinando rojo e infrarrojo. Un ensayo de 2007, controlado con placebo y a doble ciego, comparó luz de 633 nm, de 830 nm y la combinación de ambas en la cara: los tres grupos mostraron mejoras en arrugas y elasticidad frente al placebo, con aumento del colágeno en las biopsias.

Dato clave. Como el infrarrojo no se ve, muchos dispositivos baratos lo anuncian y no lo tienen. Pedí siempre la longitud exacta (por ejemplo, 850 nm) y, si podés, la ficha técnica del fabricante.

Azul (405–470 nm): para el acné, no para las arrugas

La luz azul se queda en la superficie de la piel. Su efecto principal es antibacteriano: actúa sobre la bacteria que participa en el acné inflamatorio. Un estudio clásico de 2000 mostró que combinar azul (415 nm) y roja (660 nm) mejoraba el acné más que la luz azul sola.

Es útil si tenés brotes. No suma para arrugas ni para ojeras.

Amarilla o ámbar (585–605 nm): para la piel sensible

Hay estudios con luz de 590 nm que muestran mejoras en signos del fotoenvejecimiento, y se usa como complemento para calmar el enrojecimiento y la piel reactiva. La evidencia es más modesta que la de la roja. No es imprescindible, pero tampoco es relleno.

El mito de los "7 colores"

Muchas máscaras económicas prometen 7, 8 y hasta 9 colores: verde, violeta, celeste, blanco. Para la mayoría de esos colores no hay evidencia sólida en el cuidado de la piel. Pero el problema no es solo que no sirvan: un dispositivo tiene una cantidad limitada de LEDs y de potencia. Si la reparte entre siete colores, a cada color le toca mucho menos. Es decir, más colores casi siempre significa menos luz roja.

Qué buscar. Rojo (620–660 nm) e infrarrojo cercano (810–850 nm) son la base. Azul y amarilla suman si tenés acné o piel sensible. Todo lo demás es, en general, marketing.
Kit Redermis
Kit Redermis

Gafas de luz roja + microcorriente para el contorno de ojos, con sérum de regalo.

Ver el kit
Tapa del libro La ciencia de la luz roja
Llevate la guía completa

Descargá gratis el libro en PDF, con todos los capítulos, diagramas y la bibliografía.

Descargar PDF gratis