Por qué la hidratación cambia los resultados
Una piel bien hidratada es una piel que funciona mejor. Su barrera protectora está entera, las células trabajan en un entorno adecuado y responde mejor a cualquier tratamiento. Una piel deshidratada, en cambio, se marca más, se irrita con facilidad y muestra más las líneas finas.
En los tratamientos con dispositivos, la hidratación cumple además dos funciones concretas:
- Con microcorriente, es indispensable. Como vimos en el capítulo 4, la corriente necesita un medio conductor para pasar. Un sérum o gel sobre la piel hace que la microcorriente llegue de forma pareja y cómoda.
- Potencia el resultado. La luz trabaja sobre la energía de la célula y la producción de colágeno; el sérum aporta agua y activos que la piel usa para repararse. Son dos mitades del mismo tratamiento.
Ácido hialurónico: el imán de agua
El ácido hialurónico es una molécula que nuestra propia piel produce y que tiene una capacidad enorme de retener agua. Con los años producimos menos, y la piel pierde volumen e hidratación.
Aplicado en la piel, atrae y retiene agua en las capas superficiales, mejora la hidratación y suaviza las líneas finas. Un estudio de 2011 mostró que las fórmulas con ácido hialurónico, especialmente las de bajo peso molecular, mejoraron la hidratación, la elasticidad y la profundidad de las arrugas.
Niacinamida: la vitamina que ordena la piel
La niacinamida es una forma de la vitamina B3. Es uno de los activos más estudiados en dermatología porque hace varias cosas a la vez:
- Fortalece la barrera de la piel, que retiene mejor la hidratación.
- Empareja el tono. Un estudio de 2002 mostró que reduce la pigmentación, porque disminuye la transferencia de melanina a las células de la superficie. Por eso es la aliada de las ojeras pigmentadas, las que la luz sola no resuelve.
- Mejora los signos de envejecimiento. Un estudio de 2005 encontró mejoras en líneas finas, manchas, enrojecimiento y elasticidad con su uso diario.
Por qué juntos
El ácido hialurónico hidrata y la niacinamida ordena y empareja. Combinados con la luz roja y la microcorriente, cubren las causas principales de los problemas del contorno: circulación, colágeno, líquido, hidratación y pigmento.
Cuándo aplicarlo
- Con microcorriente: el sérum va antes de la sesión, como medio conductor.
- Con luz sola (por ejemplo, una máscara): en general se recomienda la piel limpia y seca durante la sesión, y el sérum después. Seguí siempre la indicación del fabricante de tu dispositivo.
- Activos fuertes: si usás retinoides o ácidos exfoliantes, no los combines en la misma sesión sin indicación profesional.
