La regla de oro
En luz roja y microcorriente, la constancia vale más que cualquier otra cosa. Diez minutos cinco veces por semana dan muchos más resultados que una hora una vez por semana. El colágeno se construye de a poco, y la piel responde a estímulos regulares.
Frecuencia y tiempo
- Al principio: entre 3 y 5 sesiones por semana.
- Duración: la que indica tu dispositivo, normalmente entre 10 y 20 minutos. No la dupliques: recordá que más dosis no es más resultado.
- Mantenimiento: una vez que estás conforme con los resultados, 2 o 3 sesiones por semana suelen alcanzar para sostenerlos.
Paso a paso
- Limpiá la piel. Sin maquillaje ni protector solar, que pueden bloquear la luz.
- Sérum (si tu dispositivo tiene microcorriente). Aplicá unas gotas en la zona.
- Sesión. Encendé el dispositivo y dejá que el temporizador haga su trabajo.
- Hidratación. Terminá con tu sérum o crema habitual.
- De día, protector solar. Siempre.
Qué esperar, semana a semana
Cada piel es distinta, pero esta es la evolución típica con uso constante:
- Semanas 1 y 2. La piel se siente más hidratada y la zona se ve menos hinchada después de cada sesión.
- Semanas 3 y 4. El tono se ve más parejo y las ojeras vasculares se notan menos.
- Semanas 8 a 12. Empiezan los cambios estructurales: piel más firme y líneas finas más suaves, gracias al colágeno nuevo.
Cómo no abandonar
- Asociala a algo que ya hacés: el café de la mañana, una serie, contestar mensajes.
- Dejá el dispositivo a la vista y cargado. Si está en un cajón, se olvida.
- No te saltees dos días seguidos. Si un día no podés, que al siguiente sí.
Errores comunes
- Usarlo una semana intensamente y después abandonar.
- Duplicar el tiempo para "acelerar" resultados.
- Usar la microcorriente sobre la piel seca.
- Esperar resultados de una ojera estructural o de bolsas de grasa (capítulo 5).
